27 de marzo de 2006

Cartas a mis nietos VIII

Que tal nietos queridos... hace tiempo que venía pensando sobre qué les hablaría ahora... muchos temas se me han pasado por la mente, pero no me decidía... en fin, quiero que sepan que no se han ido de mi mente... miro a su padre crecer y los veo... Ya tiene 4 años el pequeño... y saben... es la persona que más cosas me hace reflexionar...

Así, debido al ejercicio que me produce en la mente, les escribiré sobre el corriente...

De la reflexión

La reflexión es sin lugar a dudas una poderosa herramienta que permite cambiar el curso de los pensamientos y acciones de cualquiera que desee entrar en sus recovecos...

En efecto... puede uno estar inmerso en terribles pesares... dudas que carcomen la mente y el alma... ¿quién no ha sufrido de autocompasión por algo que le pasa?; ¿quién no a dicho... por qué a mí?

La reflexión nos ayuda a llegar a darnos la respuesta a esa pregunta... ¿por qué a mi?.. pues con los años he descubierto que siempre uno da el paso que desata el por qué a mi... Todas nuestras acciones y palabras conllevan acciones futuras que en la mayoría de los casos no alcanzamos siquiera a imaginar...

El viejo refrán cita... “lo que siembres, cosecharás...” y saben qué... cada vez que lo pienso, creo que el que inventó dichas palabras estaba sumergido en la más profunda y sutil sabiduría...

Pero bueno, volviendo al tema de la reflexión... gracias a ella me he descubierto culpando a otros de mis estupideces pasadas... aquellas que pavimentaron el hoy... Reflexionando he descubierto el punto inicial de dichas estupideces y me alegro... Me alegro porque puedo pensar en remediar mis tonteras anteriores en el futuro y en el presente, para cosechar el día de mañana alegría... La gente tiende a dejar de lado la reflexión en un ejercicio cada vez más frecuente... con ello se olvida del hombre y de dios...

Cuando era niño todo era mágico, bello, puro... mis ojos sólo eran capaces de ver la belleza del mundo... mi lógica sólo denotaba las cosas que mis sentidos eran capaces de conocer... cuando dormía mi mundo adquiría un todo completo... pero no sabía quién era...

Con los años he aprendido a conocer a quién está dentro de la carne... cada día que pasa me compenetro más con mi alma... la voy conociendo... pero con ello el mundo también se va mostrando y aquel onírico universo dio paso a la vida real... ni buena ni mala... y con ella, el quien soy se fue respondiendo...

La reflexión me ha ayudado en cada momento... cuando acierto y cuando me equivoco... hoy estoy sembrando emociones y sentimientos para cosechar el día de mañana, amores y sensaciones que espero las tomen de quien viene...

Hay que seguir los sueños hasta el final del camino... hasta el final... sólo en lo desconocido está la real vida...

3 comentarios:

Unknown dijo...

sigo leyendo...
besos y abrazos de esperanza!

Angélica dijo...

Ayy Dios! me has dado ganas de escribirle a mi hijo o hija (?)... primero le escribire a su padre (?)...

Meli dijo...

Me gustaría tener un abuelito como tu. Tal vez heredarás la sabiduría de tu padre, y tu hijo la tuya, y el se la deje a tus nietos, lo cual será muy agradecido por todas esas generaciones que la necesitamos tanto.